por Víctor Codina sj
La Iglesia de Cristo, de la que formamos parte todos los bautizados, tiene que enfrentar algunas tentaciones en el proceso constituyente que está viviendo Bolivia.La primera tentación es el riego de inhibirse ante esta nueva coyuntura del país, alegando que la Iglesia no tiene que meterse en política, pues el Reino de Dios no es de este mundo.
Ante esta objeción hay que afirmar claramente que la Iglesia está en el mundo, aunque no sea de “este mundo”, camina con el resto del pueblo y precisamente como parte de la sociedad y de la historia tiene que ser luz y sal del mundo. Cuando se afirma que el Reino de Dios no es de este mundo lo que se quiere afirmar es que no es como los reinos humanos basados en el poder y las armas, sino que es un Reino que tiene como Señor al Mesías crucificado, que un día vendrá glorioso a juzgar vivos y muertos . Pero esto no implica absentismo político ni evasionismo ciudadano, sino todo lo contrario: la Iglesia, a través de sus diversos miembros, tiene que procurar que el mensaje de Jesús sea levadura que fermente y transforme toda la sociedad en la línea del evangelio del Reino de Dios.
No podemos votar a los constituyentes únicamente por su pertenencia a nuestro grupo religioso. Los miembros de la Iglesia hemos de luchar más bien por los derechos humanos, por la defensa de la dignidad de la persona humana, por la superación de todas las exclusiones sociales, políticas, económicas, culturales, religiosas, de género, etc. La Iglesia ha de defender la vida, sobre todo la vida de aquellas personas que la tienen amenazada. El Estado no puede alinearse con un sector concreto, sino que debe ponerse al servicio del bien común.
Como conclusión, la Asamblea Constituyente puede ser una ocasión magnífica para que los cristianos y cristianas de Bolivia profundicemos en nuestro ser cristiano, hagamos un examen de conciencia, no huyamos de nuestros compromisos cívicos, renunciemos a privilegios y a partidismos, busquemos ante todo el Reino de Dios y su justicia para el pueblo de Bolivia.
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