por Jhonny Montero Irala
A modo de introducción
Hoy, nuestra sociedad boliviana experimenta transformaciones profundas que recrean un nuevo escenario social, político, económico, religioso y cultural, exigiendo un cambio ético y humano. En este momento favorable de “Pachakuti”, de “Kairos” para nuestro pueblo, sentimos crecer la necesidad de reconfigurar “nuevas relaciones” interpersonales, interinstitucionales, interétnicas, regionales. También con la naturaleza, el cosmos y con Dios mismo, en medio de una cultura de la ruptura, de la fragmentación, exclusión y violencia. Buscamos juntos un nuevo orden de relaciones que constituyan la base de tantos desafíos sentidos por el pueblo como el de la interculturalidad y la equidad de género.
Algunos principios que fundamentan el lugar y protagonismo ético de las mujeres
Desde nuestra cosmovisión entendemos nuestro hábitat como pacha, unidad plural de lo diverso, que abarca el ámbito humano (social), natural (material), y cósmico (espiritual) como tres niveles existentes que integran una sola unidad. El pacha también es el espacio de relaciones, de constantes encuentro y desencuentros con los otros seres existentes. Cada componente del pacha está llamado a aportar y generar vida, sentido, armonía, solidaridad, satisfacción y bienestar para el/la “otro/a” y para todos/as quienes cohabitamos en el Nido de Dios-Pacha.Es también característico de nuestra cosmovisión, de nuestra filosofía y sabiduría indígena, el ser inclusivos y personas relacionales con cada ser existente en nuestro PACHA. En este espíritu plenamente intercultural, las mujeres, junto con los demás participantes de la AC, han de contribuir en la puesta de los fundamentos constitucionales de lo que “podemos ser” o del “otro modo de ser” como país: intercultural, justo, plenamente democrático, etc.
Las mujeres participan porque hay una conciencia mayor del nuevo paradigma de humanidad, donde varones y mujeres constituimos desde nuestras diferencias, una unidad de vida para generar vida. De ahí es que un varón, y junto conmigo muchos otros, nos sumamos a la causa de las mujeres.
¿Cómo se están proyectando las mujeres hacia la Asamblea Constituyente?
¿Las propuestas es un sentir de todas las mujeres o sólo de una élite intelectual organizada? ¿Cuántas mujeres realmente están participando? ¿Por qué no están participando? ¿Cuáles son las reales posibilidades de aportar desde su ser femenino, y no simplemente desde las categorías patriarcales que se han interiorizado inconscientemente?
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